El siguiente artículo me lo envió Alfonso Abril, me pareció muy interesante, y como no serlo cuando el autor es el Dr. Armando de la Torre, se los dejo para reflexionarlo y en estas épocas de "espiritu revolucionario" podamos ver lo que realmente somos.
REACCIONARIOS
Por. Dr. Armando de la Torre
A propósito del proyecto ProReforma de la Constitución política vigente, http://www.proreforma.com.gt/, se me ha hecho obvio lo viable de rellenar cualquier vocablo con una connotación u honorífica o derogatoria.
Desde la “revolución” francesa, el término “revolucionario” ha gozado de un aura cuasi-mística entre los entusiastas de todo progreso, sobre todo el administrado por el Estado nacional. Al contrario, el de “reaccionario” se ha reservado, cual saeta envenenada, contra quienquiera se atreva a exteriorizara dudas o reservas sobre “los cambios”.
Y con cierta razón, pues aquella “revolución” nos trajo la declaración universal de los derechos del hombre y del ciudadano, las constituciones escritas, el sistema métrico decimal, la abolición de la esclavitud, el código civil, la libertad de expresión, de culto, de emprender. Pero también el “Terror” y su guillotina, la dictadura napoleónica, los nacionalismos exacerbados, las interminables guerras de conquista hasta bien entrado el siglo XX.
Tales “cambios”, por supuesto, hubieron de provocar adversarios, que pasaron a ser tildados –el concepto tomado de la física newtoniana- de “reaccionarios”. Metternich fue por más de treinta años su cabeza visible a nivel continental, con la simpatía de los zares y de los nostálgicos del “ancien régime”.
Se podría extender esta dicotomía, en una escala muchísima más modesta, a “la revolución de octubre” de 1944, y a los “revolucionarios” y “reaccionarios” que desde entonces han representado alternativas menos alejadas entre sí y de una trascendencia continental muy limitada.
Hace unas semanas, una conocida columnista del “Wall Street Journal”, Mary Anastasia O´Grady, publicó un comentario favorable a ese proyecto de cambio que conocemos aquí como ProReforma, bajo el título “Por fin una verdadera revolución”.
Lo que hace a quienes lo apoyamos “revolucionarios” en su sentido moderno, y de quienes se le oponen “reaccionarios”.
Me imagino lo incómodo que pueda resultar para la valerosa Hellen Mack, o el venerable Alfonso Bauer Paiz, verse de pronto así conceptuados. Sin embargo, en nuestro caso, a eso se reduce su realidad.
“Reaccionarios” pues no ven más allá del entorno histórico en que crecieron, perpetuamente volcados al pasado, que rechazan lo que malinterpretan y se identifican con el sistema de privilegios al que ellos sí han aportado, cuya “revolución” significaría más de lo mismo: repeticiones de frases hueras de otros tiempos, la defensa de posiciones ideológicas y sociales de tiempo atrás superadas por la ciencia y la práctica de los pueblos más avanzados, de gestos públicos calculados para retener protagonismos erigidos según la marcha de relojes de arena…
Ni nuevo, ni reprochable; simplemente la inercia natural de los cuerpos al paso de los años cuando a la juventud del alma se le descuida.
Es verdad que el enfoque del proyecto es más individualista que colectivista. ¿Y acaso la historia no ha acabado por darle la razón al primero?
También que se restringe la intromisión de los políticos en la administración de la justicia.¿No han luchado ellos toda su vida por alcanzar eso mismo?
Que se insiste en el respeto a los derechos individuales como condición comprobadísima para la creación de riqueza. ¿Y no es ésta la única vía lógica para terminar definitivamente con la pobreza?
Que se introduce en Guatemala una institución que le es inédita -aunque fácil de identificar entre nuestros vecinos más adelantados al Norte y al Sur-, el Senado. Pero ¿no reconocemos en los Consejos de Ancianos la gloria y la sabiduría de los pueblos mayenses?
Ni hay que temer inestabilidad alguna porque se introduzca la posible “revocatoria” de las autoridades electas. ¿Es, o ha sido alguna vez, el voto del ciudadano concebido como “cheque en blanco”? El recurso a la revocatoria reforzará más bien las instituciones públicas porque estimulará a los electos a actuar dentro de sus facultades…
Por: Dr. Armando de la Torre.
Revolucionario, Reaccionario, revolucion 1944 Guatemala?
jueves, 22 de octubre de 2009
Revolucionario o Reaccionario, Guatemala, 20 de Octubre y PROREFORMA
Etiquetas:
Guatemala,
PROREFORMA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)






















0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada